Hoy me encuentro ante este papel, escribiendo lo que algún día fue mi pasado. Ese pasado que ahora tanto maldigo y bendigo a la vez, ya que sin él, no habría conocido a la que sería me compañera en este camino tan largo que es la vida. No quiero empezar esta novela sin antes presentarme, me llamo Jose Miguel, o Alejandro como prefiráis, más adelante os contaré el porque de mis dos nombres. Ahora mismo, como bien dije, me encuentro frente este papel en blanco, con apenas unas cinco líneas y os preguntaréis el porque un viejo de 89 años escribe lo que algún día fue su pasado, pues bien, hoy os puedo decir que me arrepiento de todo lo que hice en él, y que busco refugio en este papel. No solo refugio, sino apoyo y comprensión en todos vosotros que estáis leyendo ahora mismo.En estos momentos vivo en Roma, luego de huir de España y de Cancún, muchos cambios, muchos hogares pero la ambición jamás me abandonó me persigue aya donde voy, hoy puedo decir que me di de cuenta de todo el daño que me hizo, y que hice, siendo tan ambicioso y queriéndolo todo. Puedo decir ya que esa ambición me ha dejado, soy un hombre nuevo, nunca es tarde para arrepentirse y reflexionar, pero con ochenta y nueve años, a lo único que me da tiempo es a escribir esta pequeña novela de unas cuantas páginas. Mi vida ya se termino con la muerte de mi esposa, mi compañera, Luisa Fernanda.viernes, 11 de enero de 2013
Introducción ala novela
Hoy me encuentro ante este papel, escribiendo lo que algún día fue mi pasado. Ese pasado que ahora tanto maldigo y bendigo a la vez, ya que sin él, no habría conocido a la que sería me compañera en este camino tan largo que es la vida. No quiero empezar esta novela sin antes presentarme, me llamo Jose Miguel, o Alejandro como prefiráis, más adelante os contaré el porque de mis dos nombres. Ahora mismo, como bien dije, me encuentro frente este papel en blanco, con apenas unas cinco líneas y os preguntaréis el porque un viejo de 89 años escribe lo que algún día fue su pasado, pues bien, hoy os puedo decir que me arrepiento de todo lo que hice en él, y que busco refugio en este papel. No solo refugio, sino apoyo y comprensión en todos vosotros que estáis leyendo ahora mismo.En estos momentos vivo en Roma, luego de huir de España y de Cancún, muchos cambios, muchos hogares pero la ambición jamás me abandonó me persigue aya donde voy, hoy puedo decir que me di de cuenta de todo el daño que me hizo, y que hice, siendo tan ambicioso y queriéndolo todo. Puedo decir ya que esa ambición me ha dejado, soy un hombre nuevo, nunca es tarde para arrepentirse y reflexionar, pero con ochenta y nueve años, a lo único que me da tiempo es a escribir esta pequeña novela de unas cuantas páginas. Mi vida ya se termino con la muerte de mi esposa, mi compañera, Luisa Fernanda.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario